sábado, 9 de junio de 2012

El silencio también es música



   En la escritura musical el silencio es figura y cada nota figurada posee su recíproca figura silenciosa, la figura de pausa. Una figura que mide el silencio. En el ámbito de la expresión sonora, el silencio es ausencia de sonido. Sin embargo, que no haya sonido, no siempre quiere decir que no haya comunicación. El silencio es igual de importante que el sonido.

   4′33″ (pronunciado cuatro, treinta y tres) es una obra musical en tres movimientos realizada por el compositor estadounidense de vanguardia John Cage en 1952. En la partitura, con una única palabra, "Tacet", se indica al intérprete que ha de guardar silencio y no tocar su instrumento durante cuatro minutos y treinta y tres segundos.

   En la Semana Santa existen un tipo de Cofradías, las denominadas de corte serio, que por su rigor penitencial y compostura, los nazarenos mantienen voto de silencio durante todo el recorrido, los pasos no llevan ningún tipo de acompañamiento musical y el público enmudece durante su transcurrir. Todo ello permite escuchar con claridad el rachear de los costaleros, la voz ronca y seca del capataz y las saetas que se suceden a lo largo del itinerario. Sin duda alguna este tipo de silencios ayudan al recogimiento personal más íntimo.