jueves, 31 de enero de 2013

Un modelo formativo III

    En una segunda capa estarían la mayoría de los miembros de junta de gobierno, juntas auxiliares, cofrades con cierto grado de compromiso, adultos con inquietudes, etc.; algunos de ellos también están comprometidos con su cofradía todo el año, pero no experimentan una especial vivencia de la fe ya sea porque no han recibido la formación adecuada, por alejamiento de las estructuras eclesiales, etc. A este grupo de personas no es válido aplicarles directamente el plan de pastoral diocesano, y no es por querer vivir apartados del resto de las comunidades parroquiales, sino por una serie de razones bastante esclarecedoras. Así, si analizamos con frialdad el nivel formativo de los cofrades de este grupo (que son mayoría con respecto a los del primer grupo) habría que tomarlos más como "alejados" de la fe, que como personas "adultas" en la fe y en los que, por tanto, se necesita una acción misionera más que catequética y pastoral para “suscitar una fe y conversión iniciales. Además, en las cofradías se dan vivencias de comunidad, aspectos fraternales, diferentes grupos de edad, etc.; en resumen, una serie de factores que hacen necesaria una atención pastoral dedicada.

   Este segundo grupo sería formado sobre la base de ese plan de formación básica pero de un modo más interactivo y adaptado a cada realidad. Por eso es importante no establecer plazos, dejando cada hermandad o consejo local a su ritmo, lo importante es terminar bloques formativos dejándolos cerrados y que deberían ser realizados en breve espacio de tiempo para no perder el hilo transmisor; alternando todo esto con otros temas más atrayentes en los cuales siempre se les puede dar tintes formativos a través de temas afines. Es importante a la hora de planificar la formación tener en cuenta los tiempos litúrgicos, los cuales hacen más atrayentes determinados temas dependiendo de la fecha en la que estemos. Toda esta formación puede y debe tender a los planes de pastoral diocesanos, los cuales están siempre disponibles en la parroquia o arciprestazgo como ampliación para los interesados en avanzar en el desarrollo de su fe.

Francisco Espinosa de los Monteros

martes, 29 de enero de 2013

Función Principal de Instituto

   En las Cofradías Contemporáneas de Don Benito, la Función Principal de Instituto es un Culto que no se celebra. Se trata de un vestigio del pasado que hoy en día sigue celebrándose en las zonas más cofrades del país. A continuación les transcribo un artículo de Jesús Luengo Mena que describe a la perfección el objeto de estudio en la entrada de hoy:

   Dentro de los cultos que las hermandades y cofradías dedican a sus Titulares destaca entre todos la llamada Función Principal de Instituto. Se celebra como remate a unos cultos previos, generalmente quinario cristífero.

   Recibe ese nombre porque en los siglos pasados en el quinario precedente no se celebraba la Eucaristía, que no era elemento esencial de un quinario ya que el objeto de esos cinco días era el de llegar, mediante la meditación, el ejercicio piadoso del quinario, escucha de la Palabra, actos eucarísticos de adoración y la predicación al gran día, el día de la Función, que por eso se llamaba Principal. Escasas hermandades mantienen hoy día ese esquema.

   En realidad, los ejercicios de piedad (ya que no son otra cosa los quinarios, triduos y demás) tenían antiguamente un sentido de preparación, durante el cual mediante el Sermón, único medio de la Iglesia para transmitir sus mensajes evangélicos en aquellos tiempos, y mediante la meditación de los misterios de la Pasión, se invitaba al cofrade a una conversión, que culminaría recibiendo los sacramentos del Perdón y de la Eucaristía en la Función Principal, que por eso recibía tal nombre. La celebración de la Eucaristía no es pues esencial en los ejercicios de piedad, aunque si es la culminación de esos cultos. En este sentido, podría afirmarse que la llamada Función Principal sólo lo es en la mayoría de los casos por la solemnidad o tradición, ya que en sentido estricto, al celebrarse siempre la Eucaristía en rigor no puede decirse de una Eucaristía que sea más principal que otra.

   En esa Función Principal si que se celebraba la Eucaristía, en la que previa confesión, se hacía comunión general de los hermanos. Cierto es también que la práctica de la comunión frecuente es muy moderna, siendo en siglos pasados ésta una práctica más bien excepcional debido entre otras cosas al estricto ayuno eucarístico que había que guardar para comulgar (desde la medianoche anterior), lo cual no favorecía esta práctica y forzaba por añadidura la inexistencia de misa vespertina. Pío XII en 1953 mitigó el ayuno, que pasó primero tres horas y posteriormente a una hora antes (CDC 919).

   Actualmente la Función Principal de Instituto consiste en Misa solemne con Sermón, y al Ofertorio Protestación de Fe, con juramento solemne de creer y defender las verdades fundamentales de nuestra religión, con especial referencia a la defensa de la pureza inmaculada de la Virgen y posterior beso al Libro de Reglas con la Presidencia de la hermandad como testigos. Las Reglas ordenan que los hermanos deben portar la medalla de la hermandad en todos estos cultos. También las Reglas suelen incluir la fórmula de Protestación de Fe, que en algunos casos no estaría de más actualizarla con una redacción más acorde a los tiempos actuales.

domingo, 27 de enero de 2013

Imaginan ... Vía Crucis de la Buena Muerte

   ¿Imaginan un Vía Crucis con la Imagen del Cristo de la Buena Muerte? Sería algo espectacular realizar un Vía Crucis en Cuaresma con el Cristo de la Buena Muerte portado directamente en los hombros. Desgraciadamente las Cofradías dombenitenses no se prestan a este tipo de actos.

   Gracias al parecido del Cristo de la Buena Muerte calabazón con el sevillano de la Hiniesta podemos hacernos una idea en video de como podría quedar dicho Vía Crucis.

viernes, 25 de enero de 2013

Clases de "cofrades"

   Tras mucho tiempo observando el comportamiento y acciones de los "cofrades" de Don Benito he llegado a la conclusión de que en esta ciudad existen tres tipos diferentes:
  • En un primer lugar tenemos a los que se visten de nazarenos o son costaleros únicamente por cumplir con una tradición, por pasar el rato, es decir, se disfrazan como si de un carnaval se tratará. En este grupo se encuentra una fracción importante de los miembros de cada Cofradía.
  • El grupo más numeroso es el de los cofrades devotos de las Imágenes, donde las personas sienten devoción hacia los titulares de nuetras Cofradías, pero bien por falta de medios, tiempo, o desinterés le falta formación cofrade.
  • Y por último, el que está en peligro de extinción es el grupo de los cofrades auténticos, sienten devoción a las Imágenes titulares, pero además están formados, sienten el gusanillo de las Cofradías en su interior, abren la frontera de influencia hacia otras zonas con más tradición, etc.
   Una vez visto esta pequeña clasificación podemos observar que desgraciadamente la mayoría de altos cargos de nuestras Cofradías se sitúan en el segundo grupo de cofrades, de manera que tenemos al frente de las corporaciones a personas devotas pero sin conocimientos y capacidad para gobernar en una asociación de fieles como son las Cofradías.

   El simil es muy sencillo, si comparamos el mundo cofrade con un juego, las Cofradías de Don Benito, a través de sus inmovilistas juntas de gobierno, estarían jugando con trampa, pero además con trampa para perder, es decir, no se han leído las reglas de juego y sus acciones en lugar de sumar están restando, prefieren pasar el turno a lanzar el dado y avanzar hacia la meta.

   En el mundo de las cofradías todo está inventado, todo tiene su porque y existen sus tradiciones, no podemos hacer todo aquello que queramos aunque lo hagamos sin maldad y desde la buena fe, tenemos que amoldarnos a unos esquemas básicos. Por lo tanto las Dolorosas deben procesionar vestidas de Reina, los Besapies y Besamanos deben ser directos sobre las Imágenes, la música debe ser la adecuada, etc. Lo peor de todo es que muchos se creen este simil y toman la Cofradía como un juego, cuando una Cofradía va muchos más allá.

   Además con facilidad encontramos en las juntas de gobierno a personas que se creen dueñas de las Imágenes y de las Cofradías, donde sus ideas prevalen sobre el resto a la fuerza. Personas que rivalizan a las Cofradías, comparan y aumentan el patrimonio para no ser menos y critican las cosas que hacen bien en el resto de Cofradías, y todo porque su Cofradía es la mejor ...

   Señores, COFRADES AUTÉNTICOS, en nosotros recae la misión de rescatar un mundo cofrade dombenitense en declive. Si me permitan las palabras, ¡juego limpio entre Hermandades, Cofradías y Asociaciones Parroquiales!

miércoles, 23 de enero de 2013

¿Cuándo cae la Semana Santa?

   La fecha en que se fija la celebración de la Semana Santa depende del cálculo de una fórmula establecida por el emperador romano Constantino el Grande, en el primer Concilio de Nicea, en el año 325 d.C.

   Cualquiera puede, en virtud de esa fórmula conocer con anticipación la fecha de la Pascua de cada año. En primer lugar debemos hallar el equinoccio vernal o primer día de primavera en un calendario que incluya las fases lunares. Acto seguido buscamos a que día le corresponde la primera luna llena después de la entrada de la primavera (normalmente está indicada en una esquina del calendario). La Semana Santa caerá justo el domingo siguiente, (hay que tener en cuenta que el principal día de la Semana Santa para los cristianos es el Domingo de Resurrección).

   El motivo del porque tiene que ser el domingo siguiente de la primera luna llena de la primavera tiene su origen en la Pascua judía, que se celebraba el 14 de Nisán. Con eso conmemoraban la salida de Egipto, y es lo que hizo Jesús con los apóstoles en la última cena. El calendario judío era lunar y el 14 de Nisán siempre era la primera luna llena después del equinoccio de primavera.

   De acuerdo con esta regla, la fecha más tardía posible para Semana Santa seria el domingo 25 de abril, (la próxima vez que caiga en esta fecha será en el año 2038). La más temprana el domingo 22 de marzo, (la próxima en 2285). La mayoría de las veces, la Semana Santa cae durante la primera semana de abril.